NOVEDADES LEGISLATIVAS (Argentina 23/04/2012).
NACIÓN:
Resolución 6/12: Aprueba el Diagrama de Impresión del “Certificado de tránsito de productos a granel controlados por Ley 24.566.
PROVINCIA DE RÍO NEGRO:
Ley 4741/12: La Secretaría de Medio Ambiente es la máxima autoridad ambiental en la Provincia de Río Negro conforme los términos del artículo 85 de nuestra Carta Magna Provincial.
PROVINCIA DE MENDOZA:
Resolución 1295/12: Establece que las empresas podrán utilizar el sistema de archivo de micro imágenes o imágenes fotográficas reducidas, para la documentación laboral contemplada en el artículo 52 de la Ley 20744 y modificatorias.
NOVEDADES LEGISLATIVAS (Argentina 12/03/2012)
NACIÓN:
Resolución 16/2012: Conservación de la fauna. Apruébanse las Normas de Aprovechamiento para la Especie Amazona Aestiva.
PROVINCIA DE BUENOS AIRES:
Resolución 23/2012: Aprobar el modelo a ser utilizado por este Organismo Provincial en los convenios que celebre con las empresas transportadoras de energía eléctrica, distribuidoras de energía eléctrica y las cooperativas eléctricas de la Provincia de Buenos Aires.
APROBACIÓN DE ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL PARA ICHINEN S.R.L.
Mediante Resolución 030/11 la Secretaria de Medio Ambiente de la provincia de Santa Fe, aprobó el ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL de la empresa ICHINEN S.R.L., dedicada a la cremación de cadáveres.
El informe realizado por LABAC, fue presentado a finales del año 2010 y tras sucesivas solicitudes de información por parte de la Secretaria de Medio Ambiente, se logro esta resolución aprobatoria.
La misma permite el inicio de obras y puesta en marcha del complejo crematorio y presenta requisitos de cumplimiento, entre los que se incluyen el cumplimiento del Plan de Gestión Ambiental y Plan de Monitoreo.
EMPRESA Y MEDIO AMBIENTE
Nota de LABAC publicada en revista Punto biz
Las empresas, por el desarrollo de sus procesos productivos, producen influencias e intercambio de acciones y recursos con el medio ambiente en el cuál se encuentran insertas. Hasta hace muy poco tiempo no consideraban la conservación del medio ambiente en sus procesos de producción. Es decir no se contabilizaba los costos ambientales de las actividades industriales. Por lo tanto los daños producidos por una empresa no eran considerados por las mismas tanto a nivel ambiental como, sobre todo, a nivel económico, por lo que ésta no tenía motivos para deja de dañar al medio.
Proteger y asegurar la calidad de vida y el bienestar, sin lugar a dudas supone a corto plazo un coste para las empresas, no obstante podemos afirmar con toda seguridad que este coste será infinitamente inferior al que poseen conceptos como la calidad de vida y el bienestar de la humanidad.
Por todo esto podemos llegar a preguntarnos ¿cuáles son los argumentos que pueden hacer cambiar la mentalidad de las empresas y pasar a ser más respetuosas y protectoras con el entorno?
A grandes rasgos se pueden citar dos argumentos: en primer lugar la legislación promulgada por la administración y en segundo lugar por el mercado.
La reacción de la administración fue la de ir aumentando sin parar la legislación referente a la protección y conservación del medio ambiente.
Hoy por hoy, la presión normativa es el elemento de mayor peso en la toma de decisiones de carácter ambiental en la empresa.
La administración competente actúa en este campo advirtiendo a las empresas y legislando límites máximos de emisiones y vertidos y sancionando sus incumplimientos. No obstante hay que reconocer que éste es un sistema frágil y delicado.
Otras de las vías de actuación de la administración es la de incidir sobre el mercado. De ésta forma se consigue que la administración regule de forma indirecta el mercado a base de intentar que los costes ambientales de la fabricación y comercialización de los productos se incluyan en su precio, de manera que bienes y servicios menos agresivos con el medio ambiente se encuentren en el mercado en una situación ventajosa con respecto a productos similares que contaminan más o malgastan recursos. Dentro de este apartado se puede señalar por ejemplo las tasas y cánones por contaminación, los sistemas de licencia previas, la utilización de incentivos fiscales, ayudas a empresas con tecnologías limpias, etc.
Por lo que al mercado y a la opinión pública respecta, diremos que éstos funcionan como el verdadero motor de cambio de las empresas. Es por ello que cada vez la empresa cuida más los aspectos medioambientales, ya que se ha detectado un crecimiento considerable de la demanda de productos respetuosos con el medio ambiente. La reacción del consumidor es ir aumentando su nivel de exigencia basada en conocimientos medioambientales. Los consumidores más activos en este sentido son los que poseen un poder adquisitivo superior: es el segmento de mercado que marca la tendencia que más tarde influenciará al resto de la sociedad.
Por lo tanto, y a modo de resumen, vemos que las necesidades de una gestión medioambiental en la empresa vienen determinadas por:
- La existencia de una legislación cada vez más compleja y exigente.
- La mejora de la calidad medioambiental de sus servicios y productos, y con ello sus relaciones comerciales y su competitividad.
- El rechazo paulatino de la sociedad hacia actividades no respetuosas con el medio ambiente.
- La mayor vigilancia y control por parte de la administración competente.
Es de esperar que en los próximos años, las industrias adecuen sus procesos productivos no solo en busca de poder apropiar ciertos sectores del mercado marcados por el interés medioambiental, sino en busca de optimizar sus procesos productivos minimizando el impacto por ellos ocasionados.
EMPRESA Y MEDIO AMBIENTE
Las empresas, por el desarrollo de sus procesos productivos, producen influencias e intercambio de acciones y recursos con el medio ambiente en el cuál se encuentran insertas. Hasta hace muy poco tiempo no consideraban la conservación del medio ambiente en sus procesos de producción. Es decir no se contabilizaba los costos ambientales de las actividades industriales. Por lo tanto los daños producidos por una empresa no eran considerados por las mismas tanto a nivel ambiental como, sobre todo, a nivel económico, por lo que ésta no tenía motivos para deja de dañar al medio.
Proteger y asegurar la calidad de vida y el bienestar, sin lugar a dudas supone a corto plazo un coste para las empresas, no obstante podemos afirmar con toda seguridad que este coste será infinitamente inferior al que poseen conceptos como la calidad de vida y el bienestar de la humanidad.
Por todo esto podemos llegar a preguntarnos ¿cuáles son los argumentos que pueden hacer cambiar la mentalidad de las empresas y pasar a ser más respetuosas y protectoras con el entorno?
A grandes rasgos se pueden citar dos argumentos: en primer lugar la legislación promulgada por la administración y en segundo lugar por el mercado.
La reacción de la administración fue la de ir aumentando sin parar la legislación referente a la protección y conservación del medio ambiente.
Hoy por hoy, la presión normativa es el elemento de mayor peso en la toma de decisiones de carácter ambiental en la empresa.
La administración competente actúa en este campo advirtiendo a las empresas y legislando límites máximos de emisiones y vertidos y sancionando sus incumplimientos. No obstante hay que reconocer que éste es un sistema frágil y delicado.
Otras de las vías de actuación de la administración es la de incidir sobre el mercado. De ésta forma se consigue que la administración regule de forma indirecta el mercado a base de intentar que los costes ambientales de la fabricación y comercialización de los productos se incluyan en su precio, de manera que bienes y servicios menos agresivos con el medio ambiente se encuentren en el mercado en una situación ventajosa con respecto a productos similares que contaminan más o malgastan recursos. Dentro de este apartado se puede señalar por ejemplo las tasas y cánones por contaminación, los sistemas de licencia previas, la utilización de incentivos fiscales, ayudas a empresas con tecnologías limpias, etc.
Por lo que al mercado y a la opinión pública respecta, diremos que éstos funcionan como el verdadero motor de cambio de las empresas. Es por ello que cada vez la empresa cuida más los aspectos medioambientales, ya que se ha detectado un crecimiento considerable de la demanda de productos respetuosos con el medio ambiente. La reacción del consumidor es ir aumentando su nivel de exigencia basada en conocimientos medioambientales. Los consumidores más activos en este sentido son los que poseen un poder adquisitivo superior: es el segmento de mercado que marca la tendencia que más tarde influenciará al resto de la sociedad.
Por lo tanto, y a modo de resumen, vemos que las necesidades de una gestión medioambiental en la empresa vienen determinadas por:
- La existencia de una legislación cada vez más compleja y exigente.
- La mejora de la calidad medioambiental de sus servicios y productos, y con ello sus relaciones comerciales y su competitividad.
- El rechazo paulatino de la sociedad hacia actividades no respetuosas con el medio ambiente.
- La mayor vigilancia y control por parte de la administración competente.
Es de esperar que en los próximos años, las industrias adecuen sus procesos productivos no solo en busca de poder apropiar ciertos sectores del mercado marcados por el interés medioambiental, sino en busca de optimizar sus procesos productivos minimizando el impacto por ellos ocasionados.
Industrias (Argentina): Nuevo Límite de Arsénico en agua de bebida.
Nota publicada en revista Punto Biz
Mediante la Resolución Conjunta 68/2007 y 196/2007 de la Secretaría de Políticas, Regulación y Relaciones Sanitarias y Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, se produce una modificación en la concentración máxima de arsénico para las aguas de suministro público, agua potable domiciliaria e industrial de consumo y aguas de bebida envasadas, pasando de 50 ug/l a 10 ug/l.
La provincia de Santa Fe es muy sensible a las concentraciones de arsénico, debido a que forma parte de la vasta región de la Argentina con la problemática del H.A.C.R.E. (Hidroarsenisismo Crónico Regional Endémico). El H.A.C.R.E. se define como la enfermedad producida por el consumo de arsénico a través del agua y los alimentos, generando lesiones en piel y alteraciones sistémicas cancerosas y no cancerosas, luego de un período variable de exposición a concentraciones elevadas de arsénico. La región con esta problemática sanitaria, afecta además a amplias áreas de otras provincias argentinas, como Chaco, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Santa Fe, San Luis, La Pampa, Buenos Aires y Río Negro.
Contemplando esta situación la resolución establece que “….para aquellas regiones del país con suelos de alto contenido de arsénico, se establece un plazo de hasta 5 años para adecuarse al valor de 10 ug/l.”, venciendo este plazo en Junio de 2012.
Son varios las tecnologías disponibles para la disminución del parámetro arsénico en agua – Coagulación/filtración, Alúmina activada, Intercambio Iónico, Nanofiltración, Ablandamiento con cal, Osmosis inversa- siendo ésta la más difundida en los últimos años por costos de inversión y mantenimiento y por facilidad de manejo. Esta tecnología permite no sólo la adecuación de este parámetro sino la del resto de los componentes naturales del agua (sales totales, fluor, nitratos, etc.)
Las recomendaciones para las industrias son:
- Realizar un diagnóstico del agua que se utiliza para consumo humano, tanto de fuentes subterráneas, de suministro público, agua envasada, etc. mediante un simple análisis físico químico de agua.
- En caso de que el parámetro se encuentre por encima de 10 ug/l, proceder a un análisis de la mejor tecnología de tratamiento para disminuir este parámetro a las nuevas concentraciones máximas permitidas.






