Si bien la Provincia decidió dejar exenta a la industria en la tributación de Ingresos Brutos en la nueva Reforma Tributaria, ya está trabajando sobre un proyecto para gravar un nuevo “impuesto verde o ecológico” a quienes se excedan de una determinada emanación de gases al aire o de afluentes a las aguas. A pesar que todavía no están decididos los montos, el objetivo es que el tributo se pague mensualmente y tenga una base anual. Sin reuniones hasta el momento con legisladores e industriales – aunque no descartan hacerlas – esperan tener sobre finales de julio todo terminado. Alcanzaría a todas las industrias santafesinas.
Tomando como espejo determinados países europeos, el Gobierno provincial ya alista una nueva carpeta para mandar a la Legislatura. “Recién estamos trabajando en el proyecto, por eso todavía no están definidos los montos del impuesto. La idea es que el pago sea mensual con una base anual, algo similar a Ingresos Brutos. Esto comprende a todas las industrias del espectro industrial de la provincia. A fines de julio pensamos que tendríamos listo el proyecto como para presentarlo”, le dijo Segio Beccari, secretario de Ingresos Públicos, a punto biz.
Según contaron desde las filas provinciales, el objetivo es avanzar en la reducción de la contaminación en el territorio santafesino. Y de antemano, Beccari salió a aclarar los supuestos ante cualquier especulación. “Muchos pueden pensar que como es una cuestión meramente recaudatoria vamos a fijar un impuesto para recaudar. Esto es diferente porque tiene un sentido de control a través de Medio Ambiente y de la eliminación de la contaminación, ya que el proyecto contemple que quienes van generando mecanismos de control y la eliminación de gases tienden a pagar menores impuesto”, aseguró.
Tomando como ejemplo a España y Noruega, debido a su “celoso control al medio ambiente” y a los estrictos cuidados de la Unión Europea, el Gobierno puso sobre el eje seguir las líneas tributarias de los países europeos para ejercer un nuevo mecanismo de control – además de sumar nuevos ingresos a sus arcas –. “En esa región fijaron el tributo con el cobro anual de un importe en euros. Por ejemplo, si se excede de la emanación de 200.000 toneladas de dióxido de carbono al año tiene un monto fijo de cargo de impuesto y con un 15% de reducción a medida que va frenando los controles. Además ponen un mínimo de emanación tolerable. Esto también está vigente para la cantidad de metros cúbicos que vierten al agua. Ese es un caso de cómo tratan ellos impositivamente al medio ambiente”, explicó el subsecretario del API.
Y a pesar que los trabajos ya comenzaron en el Ejecutivo, las consultas todavía no se hicieron extensivas a legisladores e industriales. Es que Beccari dejó en claro que “todo se está tratando de manera interna”. Es más, el subsecretario de API aseguró que “en un tiempo se convocará a ediles y allegados al sector industrial para escuchar sus dudas”.

Fuente: punto biz